Reflexión de una crónica con nombre de película gringa. “Sin joyas y sin Nike, Silvina se desequilibra”

Tomar un café mientras leía Pollita en fuga de Josefina Licitra es una buena combinación. Esta crónica me pareció entretenida. Me pareció que fue realizada como un híbrido. Entre crónica, reportaje, entrevista;  Josefina logró mezclarlo tan bien que no se notan los cambios de género de manera drástica. Hay descripciones detalladas que evocan imágenes. Se lee fácilmente.

Creo que por el mismo hecho que la escritora es argentina, hay palabras que no comprendía el uso que la autora les asignaba, pero con las demás que estaba alrededor me daba una idea. Además, incluyó sus opiniones y experiencias cuando de cuando vivió la entrevista con Silvina, niña de 15 años que dirigía una banda de secuestradores. La crónica permite hacer eso. Aunque, también el debate de juzgar a Silvina, si debían perdonarla por su pasado delictivo, lo comentó en frases que decía el abogado de esta niña y con otras fuentes; no lo dijo ella de manera textual. Tal vez no estaba de acuerdo. Tal vez sí.

Lo único que me causó un quiebre fue el final. Siento que quedó muy al aire. Faltó un contexto de lo que pasó después a Silvina, pienso.